Al crecer (llegar a los 8 meses) ya podía ir más lejos en mis recorridos nocturnos. Por la mañana regresaba a casa, algunas veces con golpes por las peleas con otros gatos del vecindario.

Cuando tenía quizás un año de edad pasó algo sorprendente, mi mamá que había estado desaparecida casi 8 meses volvió a la casa! Regresó flaca y con mucha consternación por haber estado tanto tiempo alejada…

Al estar juntos teníamos que respetar nuestros espacios y ella lo hizo así. Yo ya era un gato grande y de tanto en tanto ella me daba alguna corrección por mi mal comportamiento.

Así siguieron nuestros días y viví como mamá quedaba preñada 2 veces. Y ví a mis hermanitos crecer pero no me gustaba mucho compartir mi territorio con ellos.

Como me gustaba salir de noche y también de día, algunas veces me perdía 4 o 5 días o hasta 1 semana.

Pero un buen día mi dueña viajó dejando a cargo de un cuidador. Mamá y yo tuvimos una gran discusión, decidí irme lejos «al bosque» y así no tener más problemas con ella. 😿

Fin